Antecedentes
Con la popularidad de los rellenos dérmicos surgió la necesidad de corregir errores técnicos, migración del producto o resultados excesivos. El uso controlado de hialuronidasa (una enzima que disuelve el ácido hialurónico) se volvió el estándar para resolver complicaciones estéticas de forma rápida y segura.
Beneficios
- Corrige asimetrías, sobrecorrecciones o migración del relleno.
- Disuelve el producto no deseado sin cirugía.
- Devuelve la armonía facial y prepara la zona para una nueva aplicación.
- Procedimiento rápido con resultados visibles en 24–48 horas.
- Fundamental para mantener resultados seguros y naturales.
Candidatos ideales
- Pacientes con rellenos migrados, excesivos o mal colocados.
- Personas que quieren disolver el producto antes de un nuevo tratamiento.
- Quien no esté satisfecho con el resultado de un relleno previo.
Opciones de tratamiento
- Relleno en la capa equivocada · A veces el relleno se aplica por error demasiado superficial o demasiado profundo. La corrección permite reposicionarlo o disolverlo para que quede en la capa adecuada, logre el efecto deseado y evite complicaciones como bultos o resultados disparejos.
- Corrección de volumen · La corrección de volumen con rellenos trata zonas que han perdido volumen por la edad u otros factores. Se aplica relleno en zonas hundidas como pómulos, sienes u ojeras, para mejorar el contorno facial y lograr un aspecto más lleno y juvenil.
- Asimetrías · La corrección de asimetrías usa rellenos dérmicos de forma estratégica para tratar desequilibrios o irregularidades del rostro. Devuelve la simetría al aumentar o reducir el volumen en zonas específicas, para una estructura facial más equilibrada y armónica.
